Disfruta del día de Reyes con este roscón sin gluten

Saborear un buen roscón de Reyes puede ser un reto para personas intolerantes al gluten o con celiaquía. En su elaboración tradicional se emplean un sinfín de productos de panadería que contienen esta proteína. En este blog te explicamos paso a paso cómo preparar un roscón de reyes delicioso sin gluten, que nada tiene que envidiar al tradicional.

Prepara los ingredientes:

  • Harina para pan sin gluten – 375 g
  • Leche entera – 130 ml
  • Agua de azahar – 25 ml
  • Azúcar – 125 g
  • 2 huevos
  • Mantequilla – 75 g
  • Sal – 5 g
  • Ralladura de naranja
  • Fécula de patata – 50 g
  • Levadura seca de panadería – 16 g
  • Psyllium husk – 8g
  • Goma xantana – 12g
  • Nata montada para el relleno
  • Fruta deshidratada escarchada y almendra laminada para decorar

 

 

Sigue estos pasos:

  1. Empezamos preparando la masa para el roscón. En un robot de cocina o una amasadora, vertimos la harina sin gluten y el azúcar. Después añadimos la leche templada junto a la levadura, la mantequilla, el agua, los huevos, la sal, el psyllium husk, la ralladura de naranja y la fécula de patata.
  2. Una vez tengamos todos los ingredientes, espolvoreamos la goma xantana. Amasamos los ingredientes durante 10 minutos y dejamos reposar la masa durante 20 minutos. Repetimos esta operación dos veces más, siempre amasando 10 minutos y dejando reposar otros 20. En total, la masa necesita tres amasados y tres reposos.
  3. Situamos la masa en un recipiente, la cubrimos con papel film y la dejamos reposar toda la noche dentro de la nevera. Al día siguiente verás que ha ganado mucho cuerpo y que es más manejable.
  4. Con aceite en las manos, vamos dando forma al roscón, haciendo un agujero en el medio y agrandándolo. Antes de hornear, lo dejamos fermentar durante media hora en un ambiente cálido y húmedo. Puedes hacerlo dentro del horno apagado.
  5. Una vez pasado el tiempo y cuando el roscón haya aumentado de tamaño, lo sacamos del horno, le escondemos la sorpresita donde queramos y lo pintamos con una brocha mojada de huevo para conseguir un color tostado.
  6. Ya podemos proceder a su decoración. Proponemos hacerlo al gusto, con un poco de azúcar humedecido, que se consigue mezclando el agua de azahar con azúcar y las almendras fileteadas. También añadimos la fruta deshidratada escarchada.
  7. Insertamos el roscón en el horno con calor arriba y abajo a unos 230º, y lo sacamos cuando tenga un color bonito tostado, tras unos 15-20 minutos de cocción. Cada horno tiene sus tiempos, por eso recomendamos ir echando un vistazo y confiar en lo que ven tus ojos.
  8. Para terminar, apagamos el horno, pero dejamos el roscón dentro unos 10 minutos más para evitar que baje mucho. Después lo sacamos y lo dejamos enfriar. El último paso consiste en cortarlo por la mitad con un cuchillo de sierra y rellenarlo de la nata montada.

 

El resultado de este roscón es IM-PRE-SIO-NAN-TE. Te aseguramos que nadie dirá “uy, se nota mucho que no tiene gluten”. Queda muy esponjoso, con mucha miga y un sabor dulce y delicioso. Así que, ¡manos a la obra! Ya puedes disfrutar de este clásico de la Navidad. Esperamos que te guste tanto como a nosotros.

¡Feliz Día de Reyes!

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